Desde sus inicios, Rado se propuso crear relojes capaces de conservar su belleza con el paso del tiempo. Esta visión llevó a la marca a explorar nuevos materiales y a desempeñar un papel pionero en la introducción de la cerámica de alta tecnología en la producción en serie dentro de la relojería.
En 1986, Rado lanzó su primer modelo fabricado con cerámica de alta tecnología, un avance que redefinió lo que un reloj podía llegar a ser.
Décadas de investigación y desarrollo han ampliado las posibilidades de la cerámica en términos de forma, color y acabado, convirtiéndola en un elemento distintivo del diseño de Rado en la actualidad.
Principales ventajas de la cerámica de alta tecnología
La excepcional dureza de la cerámica de alta tecnología ayuda a proteger la caja y el brazalete de los arañazos cotidianos.
Su estructura densa hace que el material sea robusto y resistente al desgaste y a la corrosión.
A pesar de su dureza, la cerámica de alta tecnología es significativamente más ligera que muchos materiales tradicionales de la relojería.
El material es respetuoso con la piel y adecuado para el uso diario.
Su superficie suave y su ligereza proporcionan una experiencia táctil distintiva.
Durante siglos, la cerámica ha sido moldeada por el calor, la presión y el tiempo. En la relojería, la cerámica de alta tecnología transforma este componente ancestral en uno de los materiales de caja más avanzados en la actualidad.
Mediante procesos de fabricación altamente controlados y una innovadora ingeniería de materiales, los polvos cerámicos se transforman en un material denso, duradero y ligero que cumple con los exigentes estándares de la relojería moderna. El proceso dura aproximadamente de cinco a seis semanas, durante las cuales la cerámica pasa por varias etapas cuidadosamente controladas.
Ventajas de la Cerámica de Alta Tecnología Plasma
Gracias al tratamiento con plasma, el material adquiere un aspecto metálico brillante sin el peso ni las propiedades térmicas del metal.
El aspecto metálico se logra mediante una transformación Plasma — sin capas metálicas ni recubrimientos.
El proceso de plasma modifica la cerámica de alta tecnología a nivel molecular, cambiando su apariencia mientras preserva su naturaleza.
A pesar de su aspecto metálico, la Cerámica de Alta Tecnología Plasma se mantiene ligera, suave y cómoda de llevar.
El color y el acabado forman parte del propio material, manteniéndose estables sin desgaste ni pérdida de intensidad.